A menudo se piensa en los cosméticos sólo en términos de maquillajes, coloretes, lápices de labios o cremas. Hay personas que a la pregunta de “¿Usted usa cosméticos?”, contestarían con un “No, yo no”. Sin embargo, el término “cosmético” se emplea formalmente para hacer referencia a una amplísima variedad de productos, que van destinados a cualquier persona, a todas las edades, a ambos sexos y a cualquier circunstancia de nuestra vida. Incluyen a los jabones, geles y champús, desodorantes, productos de afeitado, higiene bucodental, cuidado del bebé, tintes para el cabello, una barra de labios o una laca, un protector solar y, por supuesto, perfumes, cremas y maquillaje o cosmética decorativa. Como vemos, son todos ellos, productos muy cotidianos. Probablemente hoy, antes de salir de casa, cualquiera de nosotros haya empleado entre seis y ocho de estos productos. Son esenciales en cualquier hogar, y también esenciales en nuestras emociones y sentimientos. Sea cual sea su finalidad, todos tienen como último propósito el promover el bienestar de la persona que los utiliza.
Tal volumen y diversidad se expresa en productos que podemos clasificar en cinco grandes categorías a partir de su función principal, como son: perfumes y fragancias, cosmética decorativa, productos para el cuidado de la piel, productos para el cuidado del cabello y aseo e higiene. Estas cinco grandes familias de productos en la práctica se convierten en más de 80 categorías, que a su vez constituyen un catálogo tan amplio que actualmente existen más de 250.000 referencias en el mercado.
Esta diversidad implica a su vez un alto grado de especialización. La tecnología específica que exige cada uno de los productos, los elevados estándares requeridos, y la necesidad de atender las expectativas del consumidor, hacen que el sector cosmético agrupe en realidad al menos a cinco subsectores: el mercado general de gran consumo, los productos de peluquería profesional, los productos específicos para la estética profesional, la dermocosmética o cosmética farmacéutica y el mundo de la perfumería y la cosmética premium, el producto selectivo que marca el máximo nivel de aspiración.